DECLAMACIÓN EN LOS ESTADOS UNIDOS Y OTROS PAISES: Concursos y Festivales ::
 

Es posible que no exista una labor más importante de padres, madres y educadores que la de fomentar la auto-estima en los niños y jóvenes. Profesores e investigadores de la Facultad de Psicología de la Universidad Autónoma de Nuevo León en México en un estudio sobre los niveles de autoestima en infantes de nivel primaria, señalan: “La autoestima constituye un aspecto básico en el desarrollo integral de cualquier individuo; si éste logra formar un buen concepto de sí mismo, entonces podrá gozar de una mejor calidad de vida. Tanto en adultos como en niños, la autoestima es fundamental; puesto que puede constituir el motor que lleve a las personas a triunfar en la vida...”.

Educar no es una labor fácil. Como madres y padres de familia y como maestros, somos humanos y nos cuesta dejar a un lado las dificultades personales, de pareja, de trabajo, para que, con paciencia y constancia, nos dediquemos a la labor más importante que tenemos en nuestras manos: la formación de nuestros hijos y alumnos. ¿Cómo entender que no es más importante el desarrollo de capacidades intelectuales que el desarrollo de la autoestima? El exitoso escritor de libros de auto-ayuda y profesor venezolano, Remmy Yagosesky, en su libro “Autoestima en palabras sencillas” dice que la autoestima es “amarnos incondicionalmente y confiar en nosotros para lograr objetivos, independientemente de las limitaciones que podamos tener". ¿Qué es más importante para nuestra vida que sentirnos bien con nosotros mismos, confiados y seguros, independiente de nuestras limitaciones económicas, físicas, intelectuales?

Recomiendo a todos los padres y maestros que se autoanalicen y cuestionen sus prácticas educativas y pedagógicas en relación a la manera como estas prácticas – y costumbres – afectan la autoestima de los niños y adolescentes a su cargo. Nadie es perfecto y todos somos culpables en algún momento en nuestra vida de afectar negativamente la autoestima de las personas con que coexistimos. Pero siendo los niños y jóvenes, los más sensibles a nuestras actitudes, son los más afectados.

El vínculo entre oralidad y autoestima está bien establecido. Aquellos niños y jóvenes que poseen una buena capacidad para expresarse, para opinar, narrar historias, declamar un poema, hacer preguntas, debatir y disentir abiertamente, son normalmente aquellos que poseen una mejor imagen de sí mismos y que no tienen vergüenza de mostrar quiénes son y qué piensan. Es claro que hay gran multiplicidad de personalidades y no se puede afirmar que un niño tímido o retraído tenga necesariamente una baja autoestima. Como no se puede afirmar que el niño más locuaz tenga necesariamente una mayor autoestima. Muchos niños “payasos” han adquirido su comportamiento para esconder sus inseguridades.

Una sana oralidad conduce a una mejor capacidad de diálogo, a una capacidad de expresarse, de hablar con propiedad, seguridad, elocuencia. Y en esto la declamación y la recitación pueden jugar un aspecto esencial. Demandar a los niños y adolescentes la memorización de un poema y su recitación en clase – y en un paso siguiente – frente a toda la escuela o colegio, es la herramienta más práctica y sencilla de desarrollar esa seguridad y elocuencia, empujando al alumno a vencer el miedo escénico y el miedo a la burla, demostrando con sencillez su capacidad interpretativa.

© 2009 - Texto escrito por hugo cuevas-mohr - Por favor citar la fuente.
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